Participar en el autodesarrollo es una característica esencial del aprendizaje transformacional. Es una forma de ser más consciente de uno mismo, de su propio comportamiento, elecciones, objetivos y estrategias. Abraham Maslow sugiere que todos los individuos tienen una necesidad innata de desarrollo personal y autorrealización que se produce a través de un proceso denominado autorrealización. Se refiere a la necesidad natural de alcanzar el pleno potencial como ser humano único. Las personas autorrealizadas aceptan quiénes son a pesar de sus defectos y limitaciones, y sienten el impulso de ser creativas en todos los aspectos de su vida. Participar en el autodesarrollo también puede repercutir positivamente en el desarrollo profesional gracias a la mejora de las competencias duras y blandas, la ampliación de los conocimientos y el aumento de la conciencia de uno mismo.