Tema 1 ¿Qué es el análisis y el tratamiento de la información?

La planificación y la organización son esenciales para el éxito de un proyecto, lo que implica muchas otras competencias transversales. Saber organizarse significa ser capaz de definir claramente las distintas tareas que hay que realizar, pero también de priorizarlas. Esta habilidad implica una buena gestión del tiempo, una estimación del resultado a obtener, y también la capacidad de adaptarse y gestionar las emociones. Cuando esta actividad se realiza en grupo, implica una buena comunicación, concienciación y compromiso colectivo.

Hay que tener en cuenta diferentes puntos de atención:

  • Desarrollar una estrategia: En primer lugar, es importante definir los objetivos y resultados precisos, para poder estimar los resultados y su viabilidad. A continuación, es necesario identificar claramente las tareas que hay que realizar para tener una visión de conjunto y, finalmente, establecer normas de funcionamiento. Teniendo en cuenta las limitaciones y los posibles riesgos, definimos entonces un proceso a seguir.
  • Planificar las actividades: Una vez definidas claramente las tareas, es importante priorizarlas y especificar las distintas fases de realización: Qué, cuándo, dónde, con quién, etc.
  • Organiza tu tiempo: Establecer un plan de trabajo, en forma de calendario formal, te permite organizarte bien y evitar sorpresas desagradables. No dudes en añadir objetivos intermedios, sin ser demasiado atrevido, y evita tener prisa. Al establecer un plan de trabajo, también es necesario fijar plazos teniendo en cuenta las limitaciones externas. Esto te permitirá ser flexible.
  • Gestionar los recursos y la calidad: Trabajar en equipo o en colaboración, así como la capacidad de delegar, garantizarán la calidad. La buena comunicación y la gestión emocional son esenciales para llevar a buen término un proyecto o actividad. Las evaluaciones intermedias y la flexibilidad permiten realizar ajustes a lo largo del proyecto.